Niño con globos

Esta fotografía la hice en Ciudad de México el verano de 2010. El vendedor permanecía sentado en el suelo, mientras sujetaba los globos. Era un niño. Al darse cuenta de que le estaba haciendo una fotografía, trataba de esconderse por completo tras los globos.

No colaboro ni lo más mínimo en la realización de la toma, su única preocupación era esconderse y bajar los globos lo más posible. De alguna manera, los dos estábamos en aquella escena sin haberlo buscado. Yo pasaba por allí, por Coyoacán, un domingo por la mañana y él estaba haciendo su trabajo: poner a la vista muchos globos para venderlos.

La imagen me pareció curiosa y la hice. Pero a él no pareció gustarle ser centro de atención para mi cámara. Vista así, ahora, en este contexto interpreto la escena de forma diferente. Cuando le fotografié sólo pensaba en ponerme en el punto adecuado para hacerle la toma buena. También quería que se le viera la cara, pero eso no pudo ser; ya se encargaba él de esconderse. Ahora la miro y me pregunto si estába incómodo así sujetando tantos globos. Vuelvo a ver lo curioso de la imagen, la exageración, la cantidad de globos, su pequeña figura y su sacrificio.