El fotógrafo mexicano Héctor García (México D.F. en 1923) expone una colección importante de sus fotografías en el Museo de la Ciudad de México hasta Enero de 2010, bajo el título: Cámara Obrera. Fotografía Callejera. Jesse Lerner, comisario de la muestra, ha realizado la selección de las imágenes y ha coordinado las diferentes tareas relacionadas con la exhibición.

Cartel anunciador de la exposición: Héctor Gacía. Cámara Obrera. Fotografía Callejera
Cartel anunciador de la exposición

Según declaraciones de Lerner, aunque el archivo de García es enorme, siempre expone las mismas cien imágenes.  En esta exposición, la idea era ir más allá de sus “iconos”, y explorar unas partes desconocidas (o por lo menos) menos conocidas de su acervo.

Para Lerner también es importante destacar del trabajo fotográfico de Héctor García que:

Aunque trabajaba en muchos lugares diferentes y muchos estilos, aquí todo tiene que ver con la vida callejera en la Ciudad de México. Muchos teóricos han hablado de la fotografía callejera en términos del flâneur , un dandy francés caminando por las calles de Paris en el siglo XIX. Propongo que lo que hace García es una revisión del género de fotografía callejera con el punto de vista de la clase humilde.

Héctor García, que vivió una infancia muy difícil en un barrio marginal de Ciudad de México rodeado siempre de sucesos trágicos, es un mito viviente de la fotografía mexicana con sus 86 años. Su amplia trayectoria como fotógrafo le ha permitido vivir el desarrollo y los cambios en la técnica y la práctica fotográfica, al tiempo que ha ido captando a través de sus instantáneas la compleja situación política-social de México. Con unas imágenes de gran impacto visual y con clara vocación de denuncia, ofrece un legado fotográfico de gran valor para el estudio de la fotografía y del devenir social del presente siglo.

Los organizadores de la muestra expresan así su punto de vista respecto al interés de la exposición:

Las fotografías de Héctor García, destinadas originalmente a la prensa cotidiana, ofrecen hoy un testimonio invaluable de la vida de nuestra ciudad en la segunda mitad del siglo XX. El talento artístico del fotógrafo se combinó con una apasionada solidaridad con las luchas y sufrimientos de la gente para producir un periodismo gráfico de insoslayable importancia estética y documental.

Hoy, exhibiendo una vasta colección retrospectiva de sus fotografías (entre ellas algunas que no habían vuelto a mostrarse desde su publicación original en la prensa), el Museo de la Ciudad de México rinde un merecido homenaje a este incomparable cronista visual de nuestra ciudad.

Luis Humberto Rodríguez en su artículo Héctor García. Fotógrafo de la ciudad, publicado en la revista mexicana de fotografía Luna Córnea, recoge las siguientes declaraciones de Héctor García, que ofrecen un botón de muestra del entorno de violencia radical que vivió en su infancia:

Allá, en mi barrio de la Candelaria de los Patos, no valía ni la vida ni la muerte. Porque las gentes de pronto como que desaparecían. Y desaparecían en un charco de sangre. La muerte natural allá en mi barrio se medía a cuchilladas. Las gentes se morían entre los 18 y los 25 años. Ahí no había viejos. Yo estaba viendo mi futuro. Yo iba a llegar, quizá, con suerte a los 18 o 20 años.

En el mismo artículo también hay algunas declaraciones del fotógrafo sobre sus primeras experiencias con la fotografía:

Yo me imagino que estaba en el vientre de la fotografía cuando veía el espectáculo que se proyectaba sobre la pared blanca, pintada de cal. Ahí en un cuarto oscuro, amarrado. Debió ser un día como el primer día de la creación: de pronto se hizo la luz para mí y aparecieron las imágenes. Ahí, en el mercado de mi barrio, donde la gente sobrevivía de lo que se encontraba: garras viejas, alimentos en descomposición, también había pedazos de películas. Esos pedacitos de película se vendían por ahí a centavos o se cambalachaban. Esos pedazos de películas eran de las que cortan los proyeccionistas en los cines, cuando se les queman o las ajustan. Con velas, unas cajas de cartón (que muy seguido se me incendiaban) y lentes de aumento de algunas gafas, por las noches, con los demás niños de la vecindad empecé a armar mis funciones.

Héctor García
© Héctor García

La exposición, patrocinada por la Secretaría de Cultura del D.F., es realmente una oportunidad de ver el trabajo visceral y con gran sentido crítico de Héctor García. Por otro lado, el hecho de que el cineasta y escritor Jesse Lerner sea el comisario de la muestra es una garantía de que la selección de las imágenes y su puesta en escena, en el incomparable escenario del Museo de la Ciudad de México, será de gran calidad; al igual que en otras exposiciones que ha coordinado con anterioridad en México y Estados Unidos.