No existe evento o cosa, tanto en la naturaleza viva como en la inanimada, que no tenga, de alguna forma, participación en el lenguaje, ya que está en la naturaleza de todas ellas comunicar su contenido espiritual.

BENJAMIN, Walter, Para una crítica de la violencia y otros ensayos (Iluminaciones IV), Taurus, Madrid, 1991, pág. 59.