Portada del libro: El lenguaje del arte de Omar Calabrese
  • Título: El lenguaje del arte
  • Autor: Omar Calabrese
  • Editorial: Paidós
  • Lugar: Barcelona
  • Año: 1987
  • Páginas: 279
  • Colección: Intrumentos Paidós
  • ISBN: 84-750-9436-8

Tema

Es una reflexión sobre la semiótica del arte y los estudios anteriores a la semiótica que se preguntaban igualmente por la problemática visual y su contexto artístico.

Resumen

Según palabras del propio autor, en este libro se entiende por arte una condición intrínseca de ciertas obras producidas por la inteligencia humana, en general constituidas únicamente por elementos visuales, que expresan un efecto estético, estimula un juicio de valor sobre cada obra, sobre el conjunto de obras, o sobre sus autores, y que depende de técnicas específicas o de modalidades de realización de las obras mismas.

La semiótica considera todos los fenómenos culturales como fenómenos de comunicación. Y no sólo eso, los considera también como procesos de significación. La semiótica es la disciplina que estudia todo aquello que puede ser usado para mentir.

Omar Calabresse, autor del libro, considera que el arte, fenómeno estético, de comunicación y significación, puede ser investigado como tal. Premisas:

  • Que el arte sea un lenguaje.
  • Que la cualidad estética pueda ser explicada como dependiente de la forma de comunicar de los objetos artísticos mismos.
  • Que el efecto estético transmitido al destinatario depende también de la forma en que son construidos los mensajes artísticos.

Analiza algunas de las teorías del lenguaje que se producen en el siglo XX. Entre ellas, la teoría de la pura visibilidad, estéticas simbólicas, la iconología, teorías psicológicas, psicoanalíticas y la semiótica. También hace referencia al metadiscurso postmoderno y la deconstrucción. Lyotard, Derrida y Deleuze están a favor de liquidar la representación. Citan a Cézanne que tiene algo de absoluto, de libertad de las formas de representación, algo de figural y no de figurativo.

Derrida sólo construye recorridos deconstructivos que siguen el sentido de las obras analizadas, pero que rechaza explicar, no hay nada que explicar. En su opinión, sólo podemos registrar las obras como rastros opacos, oscuros, ininteligibles de su existencia. Deconstruir significa entonces poner en claro estos rastros y poner en claro la diferencia con la continuidad de la tradición de la que hablamos. Cada lectura es posible, abierta e infinita. La deconstrucción no es un método sino una práctica que escapa a cualquier definición si no es en negativo.

Según Lyotard, el drama de las obras de arte es que terminando siempre por presentarse como obra dada, con frecuencia termina por codificarse o por autocodificarse fallando constantemente en su propósito y reproponiéndolo desde el comienzo.

Con respecto a las tendencias actuales, incluye naturalmente el caso italiano y la corriente de Greimás.

Comentarios

Es un libro interesante para entender las diferentes formas de investigar el mundo del arte.


Cita

(…) los grandes fotógrafos o cineastas documentales, de Flaherty a Depardon, son los que nos muestran su mirada al mismo tiempo que nos muestran el mundo.

AUMONT, Jacques, La imagen, Paidós, Barcelona, 1992, pág. 332.
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