
Doctora en Comunicación Audiovisual y Publicidad por la Universidad del País Vasco, periodista, fotógrafa profesional y diseñadora gráfica. Realiza habitualmente artículos de fotografía, cine e imagen en general, así como crítica de arte para diferentes medios de comunicación digitales. Actualmente está becada por el Gobierno Vasco para la realización de una investigación posdoctoral de los archivos Casasola en México. Próximamente publicará el libro El cuerpo y lo siniestro en la fotografía, donde se recogerán los resultados de su tesis doctoral. Participa habitualmente en congresos internacionales sobre temas relacionados con la imagen, los mass media, la publicidad y el arte. Gran parte de sus artículos, ponencias y comunicaciones han quedado recogidas en esta página web.
Ha dirigido la empresa de Fotografía, Diseño y Contenidos: Tracistas y es asimismo comisaria de exposiciones fotográficas. Por otro lado, en lo que respecta a su obra personal, ha realizado diferentes exposiciones individuales y colectivas, publicado su obra en diferentes libros y revistas, recibido varios premios y trabajado en diferentes colecciones fotográficas, entre las que destacan: Seducción y Artificio y Los otros. En esta web se han incluido algunas de sus producciones fotográficas más significativas, que se han dividido en dos apartados: Temas y Colecciones.
En la presente web ha tratado de ofrecer una muestra de sus dos facetas. De una parte, sus artículos,
ponencias y comunicaciones y, de otro lado, una representación de su obra fotográfica y
de diseño. Para la autora, lo más importante de esta página personal es que
he incluido trabajos en los que he reflexionado profundamente sobre el medio audiovisual en
general en su cruce con lo político y lo estético. He tratado siempre de ser lo más
honesta posible y de interactuar con las imágenes tanto cuando las he analizado como cuando las
he realizado yo. Espero que estas reflexiones –estos diálogos que mantengo con las imágenes
ante la soledad del ordenador cuando escribo o frente a la realidad cuando las hago– sirvan de referencia
o de debate para otras personas
.
Desde que este site está on line, principios del año 2004,son muchas las personas que
consultan a diario sus páginas de artículos, biblioteca y también de fotografía,
por lo que la autora se siente muy satisfecha: ha sido una auténtica sorpresa que tantas
personas visiten esta página. Sólo deseo, sinceramente, que mis artículos y anotaciones
les hayan servido de ayuda en sus búsquedas. Y, sobre todo, quiero decir que me dan fuerzas para
continuar adelante con esta tarea. Desde aquí quiero agradecer, sinceramente, lo bien que me está
tratando la audiencia de internet. Agradecimiento que quiero hacer extensivo a los colegas
y a alumnos que me apoyan siempre en mis intervenciones públicas
.

Durante estos últimos años ha participado en diferentes congresos nacionales e internacionales,
en los que ha expuesto numerosas ponencias y comunicaciones de temas de actualidad relacionados
con la fotografía, la imagen, los mass media y el arte. El objetivo principal de estas intervenciones
públicas es, en opinión de Marisol Romo Mellid contribuir a crear un espacio crítico
hacia un sistema político que aniquila al individuo y, sobre todo
–matiza– me gusta
defender a las víctimas de todas las barbaridades y catástrofes que han tenido lugar en
el mundo. Todas las víctimas de las injusticias sociales, de las guerras, genocidios, etc.; son
punto de reflexión importante para mí. Precisamente por eso, trato en mis comunicaciones
de establecer una fuerte polaridad entre esos dos temas: el de las víctimas y el del espacio de
injusticia generalizado en el que se vive en la sociedad contemporánea, donde el esquema de dominio
es muy fuerte, donde se tortura y se aniquila al individuo apoyándose no tanto en la ley (a la
cual se traiciona continuamente) como en estrategias de disuasión perpetradas desde las escenificaciones
en los medios de comunicación
.
Básicamente el respeto a todas estas víctimas, muchas veces pisoteadas y negadas
también, es lo que me hace subirme a un estrado y hablar. Sin este objetivo, seguramente no podría
escribir ni una sola línea. Y es a todas estas víctimas a las que dedico todos mis artículos
sin duda ninguna. Este contexto de tragedia generalizada
–señala– no debe servir para
que el papel de los verdugos se diluya. El sistema capitalista y el de las falsas democracias
no son buenos para el hombre. Los resultados están ahí. Hay mucha pobreza y mucho delincuente
en los estamentos de poder. En mis textos denuncio y me rebelo contra ese estado de cosas, pero es una
pelea difícil
en la que me siento en ocasiones muy sola. Pero, en fin, las víctimas me dan esa fuerza necesaria
para continuar esta pequeña contribución y es realmente una fuerza muy poderosa porque sino
no me explico como puedo escribir y decir lo que digo sin desfallecer. Es agotador, sinceramente,
pero al mismo tiempo muy gratificante
.

Gran parte de los artículos, ponencias y comunicaciones escritos por Marisol Romo Mellid son de fotografía, tanto artística como documental. La respuesta a por qué es necesario hablar de fotografía hoy en día, la autora la resume en las siguientes líneas:
La fotografía es un medio de comunicación de masas que yo calificaría de
muy «revelador». Por tanto, en un momento como el actual en el que desde los estamentos de
poder se trata continuamente de esconder la verdad, la fotografía es muy interesante. Hay que tener
en cuenta, además, que precisamente por esa capacidad para poner en evidencia la verdad, se ataca
a la fotografía de forma descarada. No hay más que ver como bajo la sospecha de manipulación
y de falta de veracidad se tiran documentos históricos a la basura. La estrategia puede resumirse
así: se ataca a la fotografía y, a partir de ahí, todo puede estar bajo sospecha:
genocidios, etc. Luego nada ha ocurrido realmente y eso no es así. Creo, por eso, que conceptos
como manipulación, veracidad, ficción y verdad se deben explicar con detenimiento para terminar
con la situación de injusticia frente a la imagen fotográfica
.
En otro orden de cosas, para esta teórica es muy censurable la posición de algunos analistas que
gastan el tiempo insultando a los fotógrafos (muchos de los cuales han caído en los campos
de batalla o han sido asesinados), acusándoles de manipuladores, sin atender a lo realmente importante
que es lo que nos dicen esas fotografías. Francamente, llevo mucho tiempo analizando fotografías
de guerra, catástrofes, etc.; y me he encontrado con imágenes que, efectivamente, habían
sido manipuladas, pero nunca esas manipulaciones han distorsionado ni por un momento la realidad del acontecimiento
al que se referían. Es evidente que, esos analistas mientras critican a los fotógrafos eluden
otra realidad más urgente y necesaria: enfrentarse a la realidad de la que hablan esas fotografías
.
Sin embargo, Marisol Romo Mellid considera que en la actualidad, tanto el cine como el arte
aportan pistas definitivas sobre el estado general en el mundo. Es decir, tanto lo documental
como la propia ficción nos pueden ayudar a comprender la realidad. Lo importante es ser fiel al
sentido general de los acontecimientos y de las víctimas. Con esa premisa de partida, si se es
respetuoso y no se traiciona a la propia historia, cualquier recreación puede aportar luz sobre
la verdad. Por eso, desde esa misma perspectiva, la fotografía artística tiene muchas cosas
que decir
.

En palabras de su propia autora, la serie de Seducción y Artificio es un trabajo que
inicie ya hace varios años y que todavía continuo hoy en día. Las fotografías
son de maniquíes de escaparates. En un principio, me atraía la extraña estaticidad
de los maniquíes y la posibilidad de hacer composiciones fotográficas con seres inanimados.
Mas adelante, empecé a preocuparme por otros temas y a contextualizar este trabajo bajo el prisma
político. Para mí, ahora, esos maniquíes son una metáfora del hombre contemporáneo
que está sometido a un sistema que hace de él una marioneta, que le despersonaliza y que
le explota. Muchas veces, la iluminación y los reflejos en el escaparate hablan de las esferas
de dominación que se ejercen sobre lo que queda del hombre. Un hombre imposibilitado ya para actuar
desde una estaticidad a la que le han acostumbrado.Completando este espacio crítico, trato de
hacer una acusación clara a la política consumista y, en este sentido, la elegancia de
los maniquíes no es más que una imagen subliminal de la belleza de las víctimas
.

La colección Seducción y Artificio recoge fotografías realizadas en diferentes
escaparates del mundo y, en este sentido, el resultado habla de una uniformidad. Es decir, la explotación
del hombre es un discurso generalizado a todo el mundo y que bien podrían representarlo tres sectores:
el trabajador, la mujer y el pobre. Recuerdo
–explica Marisol Romo Mellid– que en Madrid
(ciudad en la que vivo desde hace más de 5 años) vi, en una ocasión, un escaparate
industrial donde los maniquíes eran mujeres. Vestidas con cascos y buzos de trabajo. Pensé que
era una metáfora clara de la falsa liberación de la mujer y volví otro día
a hacer unas fotos. Este trabajo me está permitiendo, también, denunciar tanto la explotación
de la mujer como la falsedad de la liberación que se autoproclama desde las esferas de poder. No
podemos olvidar que se están matando a muchas mujeres todos los días. Estamos, muy lejos
de una liberación de la mujer; esa idea no deja de ser más que un reflejo de tantos que
se ven en los escaparates de mis fotografías
.
En todo caso, parece que la serie Seducción y Artificio es la colección más
consolidada de su producción fotográfica, como ella misma reconoce: sí, realmente
Seducción y Artificio
puede considerarse como el trabajo más completo que
he realizado en mi faceta como fotógrafa por varias razones. En primer lugar, porque he trabajado
muchos años en ella y, como consecuencia de esto, se nota una cierta evolución en mis objetivos
iniciales y los que mantengo hoy en día. Es interesante poder observar todos estos cambios a través
de una misma colección. Y, en segundo lugar, porque expresa a la perfección dos de mis intereses
principales con la fotografía: los políticos y los estéticos. Por último,
pone sobre la mesa mi curiosidad por la mirada antropológica que permite la imagen fotográfica
y que tal vez sea la más difícil de conseguir. Pero estoy satisfecha con los resultados
de la serie, aunque pienso que todavía está incompleta
.

Esta serie es un proyecto en el que la autora ha tratado de desprenderse de su mirada estética para establecer un marco de denuncia de los marginados por el sistema, bien por su pobreza o por ser seres considerados como diferentes. Pretende, por tanto, abarcar a todas las personas que por unas u otras razones se sienten marginadas.
Los objetivos de este trabajo guardan algo en común con Seducción y Artificio,
pero también tienen muchas diferencias: Efectivamente
–recuerda Marisol Romo Mellid–
en un
sentido general, Los otros es una serie con fuertes connotaciones políticas
igual que Seducción y Artificio. Sin embargo, existe una diferencia fundamental entre
ambas colecciones. Una es de carácter más artístico y otra más documental,
pero al final trato de llegar al mismo sitio: a denunciar el estado en el que se encuentran algunas personas
gracias a un sistema económico que sólo sabe generar desigualdades al mismo tiempo que beneficios
a las grandes empresas
.
La pobreza mundial, la indefensión de la mujer y del trabajador son algunos de los temas que aborda esta serie fotográfica, además de acoger a otras personas que por razones raciales, sexuales o físicas son marginados sistemáticamente de la esfera social. Todas en su conjunto forman un muestrario de víctimas de la injusticia e intolerancia a las que la autora quiere rendir tributo, tanto desde sus artículos como desde sus fotografías.
Es inevitable que algunas de estas fotografías muevan a la compasión, pero esto no
es malo porque, en muchas ocasiones, la compasión va unida a la indignación y esto provoca
siempre una reacción. Es decir, la reacción del espectador va necesariamente siempre un
poco más de la frase: «que pena» y quiere conocer quién es el culpable de esa
situación. En ese sentido, con mis fotografías trato de facilitar el camino hacia el enfrentamiento
con el verdugo
.
Además de las ya mencionadas series de Seducción y Artificio y Los otros, Marisol Romo Mellid ha realizado otras colecciones fotográficas, entre las que se encuentran: Atalayas, Naturaleza y Artificio, Cuerpo y Mar y Cuerpo y Oscuridad. Todas estas colecciones en su conjunto recogen una gran parte del trabajo que, en los últimos años, ha realizado con la fotografía.

Al mismo tiempo que las colecciones, en la web se presenta una selección de fotografías de la autora por diferentes temas. Algunas de estas fotografías se han realizado desde un contexto profesional y otras, por contra, siguiendo criterios personales. Paisaje, Retrato, Arquitectura, Reportaje y Moda son los temas que se han elegido para mostrar parte de su trabajo.
La autora explica la motivación de estos trabajos en los siguientes términos: En
ocasiones, me han dicho que hacer fotos de paisajes o de arquitectura que suponen una ruptura con el resto
de mi obra en la que señalo de formas más clara espacios críticos. Sobre esto, quisiera
decir que estas dos facetan completan mi trabajo fotográfico. Lo que trato de explicar es que hay
momentos en que necesito interactuar con la poética de la luz, los estados de ánimo o las
posibilidades de la composición fotográfica. En este sentido, habría que plantearse
por qué vemos como imposible que unos paisajes o unos espacios arquitectónicos puedan denunciar
un estado de cosas. No creo que sea verdad que, cuanto más presente está el fotógrafo
en una obra, más lejos está la realidad. En este sentido, tal vez tendríamos que
ver un poco más allá porque la fotografía siempre nos lleva a dos caminos: al de
la verdad y al del más allá de la evidencia (los dos se complementan siempre). Aquí,
sin lugar a dudas, se abre un tema amplio de debate
.
Las fotografías son, por tanto, para esta autora, tanto un medio de denuncia como un medio de
expresión, tal es la potencia del medio fotográfico que permite satisfacer inquietudes de
gran calado. En fin, no quisiera repetirme en exceso sobre esta cuestión. Personalmente,
lo he dicho ya varias veces, la fotografía me sirve para dos inquietudes concretas: las políticas
y las estéticas. Y, desde luego, a veces un paisaje puede hablar más claro que una fotografía
de guerra. Pero, por si acaso, yo haría las dos porque hay espacio para las dos. Es más
–matiza– es
que se tienen que hacer las dos para que cada una, a su vez, adquiera
más sentido
.

Al hilo de estas reflexiones, Marisol Romo Mellid considera oportuno plantearse el tema de la vanguardia fotográfica hoy en día. Dónde está de verdad esa vanguardia. Si puede buscarse en un expresionismo abstracto, en la realidad documental o en los discursos más radicales de la fotografía artística:
Tal vez a alguien pueda sorprenderle esto que voy a decir ahora, pero la verdad, determinados
sectores parecen haber estado interesados en apropiarse de la vanguardia fotográfica con una maniobra
burda que ha consistido en catalogar a los demás de fotógrafos paisajísticos y postaleros
–clásicos en sentido general– y, bueno, hay que ver que la cosa no es así tampoco.
Digamos que es una de tantas injusticias que rodean a la fotografía. Dicho en otros términos,
si lo estético puede ser un límite también lo puede ser lo político. Por tanto,
los dos son caminos transitables y necesarios
.