Nils-Udo. Root Sculpture, 1995. Parque Chapultepec, Mexico City, Mexico
Nils-Udo
Root Sculpture”, 1995
Parque Chapultepec, Mexico City, Mexico

Sueños, fantasía y retazos de memoria forman parte del paisaje natural que Nils-Udo pone en escena en sus poemas visuales, donde naturaleza y artificio son expresión de los límites humanos. Este artista construye espacios artificiales en la naturaleza, pero siempre utilizando materiales del propio ecosistema y después hace una fotografía de esas instalaciones para tratar de preservarlas de lo efímero. Asumiendo el papel de sacerdote sagrado va buscando la esencia de lo natural a través de ficciones naturales. Nils-Udo inició su andadura artística en los años 60 cuando comenzaron los primeros trabajos de Land-art (el arte de la naturaleza) y, desde el principio, otorgó una importancia fundamental en su trabajo a la fotografía. De tal forma es así, que todas las construcciones que realiza están perfectamente diseñadas para ser fotografías desde un punto de vista determinado e incluso se van modificando hasta conseguir la toma deseada. La importancia que Nils-Udo le da a la fotografía se hace patente, de forma evidente, en la calidad técnica y plástica de sus imágenes, todas ellas de grandes dimensiones con diferentes formatos (panorámicos, cuadrados, rectangulares), realizadas en Ilfochrome sobre aluminio jugando con el contraste en algunas, mientras que en otras la armonía tonal resulta más evidente.

Nils-Udo. Waterhouse, 1982. Spruce trunks, birch branches, willow switches and lawn plantings, Wattenmeer, Cuxhaven, Germany
Nils-Udo
“Waterhouse”, 1982
Spruce trunks, birch branches,
willow switches and lawn plantings,
Wattenmeer, Cuxhaven, Germany

Una de las cosas que más llama la atención en sus obras, además de la sofisticada puesta en escena y minuciosa planificación de todas las construcciones, es la total consonancia que se percibe en el paisaje resultante entre lo que ya existía y lo que él añade. El artificio a veces es tan natural que no se distingue. Otras veces, por contra, hay una huella que pone en evidencia el proceso de creación y su marcado estilo esteticista, que le aproximan a algunos temas selectos como son el de la génesis simbólica de la naturaleza. Pero, en todo caso, la armonía es una constante y nada parece estar fuera de sitio y el paisaje natural y lo artificial guardan una perfecta consonancia. Aunque resulta evidente que le gusta “usurpar” el papel de “creador” de vida neonatural desde el artificio mismo y esto le coloca ante el espectador como pequeño diablillo que juega a ser Dios y a teatralizar con los misterios y las pasiones de la creación; otorgando así al hombre un papel preponderante en la conformación y transformación estética del paisaje natural y retocando de este modo los discursos religiosos en los que el sujeto es un ente pasivo sometido a la voluntad y a las iras de la naturaleza superior. Inevitablemente, se trata también de un recorrido intimista y sus instalaciones inspiradas en el land-art hablan también de sus inquietudes como creador de entornos armónicos con el alma y el sentir del individuo.

Explorar los límites

Nils-Udo. The Nest, 1978. Earth, stones, birch trees, birch branches, grass, Lüneburg Heath, Germany
Nils-Udo
“The Nest”, 1978
Earth, stones, birch trees, birch branches, grass,
Lüneburg Heath, Germany

El trabajo de Nils-Udo plantea, entre otro orden de cosas, un debate ya ancestral en torno a la relación que existe entre conceptos como lo natural y lo artificial, no sólo en el proceso de creación artística sino también desde una perspectiva filosófica (metafísica). En este sentido, desde un punto de vista en exceso purista, lo natural sería aquello que aparece tal cual es sin que se haya producido ningún tipo de intervención sobre ese objeto que hubiera podido provocar una modificación que alterara su imagen, composición y/o esencia inicial. Siguiendo esta misma radicalidad al desarrollar los conceptos de lo natural y lo artificial, esto último sería, por contra, aquello sobre lo que sí se ha intervenido; por lo cual puede considerarse que el objeto ya ha dejado de ser natural en sentido estricto y presenta unos “añadidos” artificiosos. Entonces, la cuestión queda así desarrollada en un modo tan radical y ortodoxo como reduccionista y deformante. Ahora bien, todos estos planteamientos sirven cuando frente a lo que nos encontramos como interlocutores es con la naturaleza misma.

Nils-Udo. Little Lake, 2000. Ground water, connect hazel tree, bluebells, dead sheets, Vallery, France
Nils-Udo
“Little Lake”, 2000
Ground water, connect hazel tree, bluebells,
dead sheets, Vallery, France

Por tanto, las preguntas qué habría que formularse en estos momentos son fundamentalmente dos: ¿qué sucede en el proceso de creación artística? y ¿dónde están entonces los límites entre lo natural y lo artificial? Una primera respuesta tendría que empezar por analizar en que medida toda fotografía, que es lo que nos ocupa más directamente en este caso, es un sistema de representación que lleva implícito un proceso de decodificación, es decir, de interpretación por parte del observador; así las dos dimensiones se entienden como sustituto de las tres y la copia fotográfica se acepta como lo que está en lugar de la realidad (por mencionar sólo un par de las convenciones más importantes que rodean a la lectura de la imagen fotográfica y que nos permiten ver en una imagen de una persona a la persona misma, siendo así el soporte fotográfico casi “invisible”). En el caso de la fotografía, por tanto, sólo podría hablarse de una representación más natural o más artificial al relacionarlo directamente con el objeto o sujeto que ha servido de referente fotográfico. En otras palabras, una imagen sería más o menos natural en proporción directa con la fidelidad al modelo de partida, para lo cual a la imagen se le pediría esa semejanza aunque paradójicamente para conseguirla se hubiera tenido que manipular. Por lo que se puede concluir que, en la fotografía, la manipulación, no añade necesariamente artificiosidad al objeto o sujeto que se retrata. De esta forma, queda demostrado que la manipulación en el proceso creador no es sinónimo de artificialidad, aunque sí es posible considerarla como el límite mismo entre lo natural y lo artificial.

La naturaleza de lo artificial

Nils-Udo. Untitled, 1990. Brookbed, Bindweed Blossoms, Ile de la Réunion, Indian Ocean
Nils-Udo
“Untitled”, 1990
Brookbed, Bindweed Blossoms,

Ile de la Réunion, Indian Ocean

Para los pensadores metafísicos presocráticos, anteriores a Sócrates, el principio supremo unificador de los fenómenos que está en la base de todas las transformaciones de las cosas (ARKHÉ) es la naturaleza (PHYSIS). Y, retomando en alguna media, el valor tan importante que la naturaleza tiene no sólo en el pensamiento filosófico sino también en el proceso creador del artista, Nils-Udo utiliza los elementos naturales para la creación de una naturaleza en todo caso "postiza" podríamos decir pero nunca artificial del todo. Su trabajo reivindica el papel del artista como creador no sólo de obras de arte sino de realidades que, aunque sean efímeras, quedan inmortalizadas por las fotografías. Inevitablemente, su exploración en los territorios naturales nos recuerda un tema de suma actualidad que tiene que ver con los resultados catastróficos que para el ecosistema está teniendo la intervención del hombre. Pero sus imágenes demuestran hasta que punto la combinación de imaginación y genialidad es, no sólo inocua para la naturaleza, sino que nos libera de cierta culpa a través de la puesta en escena de instalaciones soñadas y recreadas ahora en su contexto real. Nils-Udo que ha realizado muchas instalaciones por diversos países del mundo, tiene una trayectoria profesional impresionante en la que ha sabido conjugar a la perfección la planificación y puesta en marcha del proyecto, con la construcción del mismo y la obtención de unas imágenes esplendidas con gran artisticidad, composición muy cuidada y que presentan los nuevos paradigmas para una naturaleza que podemos recrear desde la manipulación sin que por ello lo artificial sea un elemento desdeñable, sino simplemente una naturaleza distinta: la naturaleza de lo artificial. En todo caso, sus imágenes recogen ficciones naturales sobre las que siempre se podrá decir algo más que aquello de que hermoso paisaje, porque el camino hacia la esencia de las cosas es siempre un recorrido difícil y unido misteriosamentea la naturaleza.

Nota

Nils-Udo. Huellas en la naturaleza es el título de la exposición que este artista presenta hasta el 26 de febrero en la sala Picasso del Círculo de Bellas Artes de Madrid. A pesar de su prestigio internacional, es la primera vez que expone en España.


Libro recomendado

Body Horror - John Taylor

John Taylor - Body Horror
  • Título: Body Horror - Photojournalism, Catastrophe and War
  • Autor: John Taylor
  • Editorial: Manchester University Press
  • Lugar: New York
  • Año: 1998
  • Páginas: 210
  • ISBN: 0 7190-3721-2 hardback
  • ISBN: 0 7190-3722-0 paperback

Tema

El autor se enfrenta en el texto a importantes retos visuales, legales, sociales y políticos que plantea el debate sobre las fotografías de guerra. John Taylor realiza un recorrido por imágenes periodísticas de gran dureza, al mismo tiempo que reflexiona sobre el papel del horror y del cuerpo en estos documentos.

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Cita

La fotografía nos ofrece la posibilidad múltiple de los cuerpos desdoblados.

 

MOLINA, Mauricio, “El cuerpo y sus dobles” en La certeza vulnerable. Cuerpo y fotografía en el siglo XXI, David Pérez (ed.) Gustavo Gili, Barcelona, 2004, pág. 200.
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